Pestañas

lunes, agosto 21, 2006


Ver caer las hojas mientras el sol da sus últimos alientos de felicidad, verlas caer de una forma tan delicada, sutil, memorable, como si fuera una danza, una danza que da indicios del maravilloso ciclo de la vida, verlas caer me hacen sentirme tan alejado, tan diferente de este mundo de olor a verde, de eta selva de concreto cubierta por la misericordia de la madre naturaleza.

Mientras el sol de apaga, esucho por entre los susurros del viento y la risa de los árboles, una dulce tonada, añorada, melancólica, que me trae recuerdos de la tierra que me vió nacer, la que nunca ni después de la muerte podré olvidar.

"Oh añorada tierra
Arica, mi ciudad natal.
aunque con mi corazón y sangre
quiero volver a ella
lloro triste y río feliz
por permanecer en Chillán.

Simpleza y compleja moral
me confunden en mi paso
por sus caminos y por entre
su gente, la cual admiro.

Anochece sobre mi cabeza
y sobre mi corazón:
- Un día más ha pasado,
un día más de dulce inspiración - "

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